...Me duelen los brazos de estar en esta posición. Me aprietan las cadenas que cercan mis muñecas. No me gusta estar aquí...REalmente llevo años en esta situación, y sólo he podido vislumbrar amorfas sombras en una rocosa pared de la estancia,dibujadas por una hoguera insignificante.Años,días,meses, minutos y segundos viviendo entre sombras; ciega y muda. Por los movimientos que percibo cerca de mí, intuyo que hay otros como yo. A cada estímulo diferente de los habituales, levanto la cabeza sobre esta dolorida musculatura, pretendiendo; de forma inane, captar con estos ojos algo distinto a las habituales sombras de las paredes, que solían moverse de forma sinuosa e hipnótica. Pero los largos días de oscuridad interminable le han pasado factura a mis pupilas. Aciagos días de confusión, que se convirtieron en costumbre con el paso del tiempo. Ese fue mi mundo, mi vida, y por encima de todo ; mi única y real verdad ante todas las cosas. Solamente oscuridad, sombras y el crepitar de una diminuta hoguera. A veces algo se movía entre las sombras y hablaba.Las voces siempre eran distantes y deformadas por el eco de la cavernosa estancia. Sucedió que un día, mis captoras de metal liberaron de forma involuntaria una de mis manos... No me fue complicado desprenderme de la otra, razón por la cual caí al suelo como un peso muerto. Intentando de forma fútil incorporarme, decidí no hacerlo...Tanto tiempo sin usar las piernas...Casi desde el momento de mi concepción... Atada... Así que empecé a arrastrarme hacia el lugar dónde anteriormente había oído las voces.Repté como las bestias; buscando algún indicio de vida distinta a la mía,con la única ayuda de mis manos, hasta llegar a un lugar mucho más claro y ventilado que la cueva en la que yo acostumbraba a pasar los días en cautiverio. Cuando salí de la caverna al exterior, mis córneas se quemaron. Había pasado tanto tiempo desde mi último encuentro con el Sol, que me había olvidado de su dominio. Tanto tiempo había pasado entre trémulas sombras, que mis ojos sólo amaban la serenidad de una estancia oscura. De mi albino cuerpo manaba la sangre a borbotones, mientras que sus extremidades;laceradas por pasadas ataduras, descansaban derrotadas entre la hierba. Pasaron horas mientras luchaba por mantener la consciencia. Y cuando por fin recuperé algo de entereza...Supe Que había dejado atrás una falsa existencia. Que durante años había estado completamente ciega. Y me enamoré de mi nuevo mundo...
Volví a por mis compañeros de celda... Quise abrir sus negros ojos salvajes hacia a verdad. Pero ellos no quisieron escucharme. Llegaron a la conclusión de que la verdad unida a un pensamiento libre y abierto era peligroso y mortal. Todo era válido para ocultar su terror a descubrir un engaño evidente. Un duro golpe para todos ellos, sin duda.
Así que tras haberles mostrado mi estraño mundo de luces y vida...Decidieron partirme la cabeza en dos con una piedra. Ellos regresaron a sus amadas tinieblas sin mirar atrás, quizás para regocijarse en su ignorante y amarga realidad...Y mientras mi cadáver;rígido y helado, se quedó allí...Sintiendo por última vez los olores que el viento le llevaba...Quizás como regalo de despedida.
El hombre no se doblega a los ángeles, ni cede por entero a la muerte, como no sea por la flaqueza de su débil voluntad.
lunes, 14 de febrero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Hazme perder el control...
...Cuando te tengo delante no puedo pensar. A veces me pregunto por qué juegas así conmigo.¿Por qué coño eres tan perra? Haces conmigo lo que quieres cuando besas mis venas, provocas incendios dentro de mi cuerpo y aturdes mi cabeza en seductoras espirales de alucinaciones. Quieta en el suelo...ya no sé ni si estoy boca arriba o de espaldas. En pleno orgasmo sensorial arqueo mi espalda sin espalda que arañar... Lou Reed canta muy al fondo de mi cabeza...
Because a mainer to my vein
Leads to a center in my head
and then I'm better off than dead...
...And I guess I just don't know
And I guess I just don't know...
Onanismo mental.
Con la mano derecha me toco la cara sintiendo la nada...Boca abierta y párpado caído. Y aquí me tienes;literalmente arrastrándome por tí. Eres una puta. Lo sabes. Y yo te necesito. EL corazón late tan lento. Y mi respiración se ralentiza, empezando a pasar desapercibida. Siento las intensas palpitaciones en mi cabeza... Creo que he vomitado por algún lugar de la habitación.¿Por qué me dejas así? Primero me elevas alto y alto...para luego dejarme tirada, haciendo que me olvide hasta de mi nombre. Y aún así eres preciosa. Hasta en tu forma de engañar...De matar lentamente.
Yo sigo aquí...Algo se está pudriendo, y aún no logro ver el qué. En realidad no puedo ver nada de lo que tengo delante. Un techo manchado de humedad y vergüenza, con un halógeno colgando de forma penosa.
Me prometes que eres distinta,que no me abandonarás nunca; y cada vez que vienes a mí mis músculos se tensan, y me muerdo el labio; casi alcanzando el clímax...Creces perfecta dentro de mis vasos sanguíneos, asomando tu esencia por mis pupilas...Convirtiéndote en una jodida obsesión. Hasta que me doy cuenta de que yo ya no soy yo; tras haberte dejado entrar...dejo escapar una ahogada exhalación de mi garganta...Mejor que un puto orgasmo...Hazme perder el control.
Uno...dos...tres... segundos es lo que tardaré en evadirme de todo. PEro después...nunca más. Lo juro.
...Nunca más hasta la próxima vez...
Because a mainer to my vein
Leads to a center in my head
and then I'm better off than dead...
...And I guess I just don't know
And I guess I just don't know...
Onanismo mental.
Con la mano derecha me toco la cara sintiendo la nada...Boca abierta y párpado caído. Y aquí me tienes;literalmente arrastrándome por tí. Eres una puta. Lo sabes. Y yo te necesito. EL corazón late tan lento. Y mi respiración se ralentiza, empezando a pasar desapercibida. Siento las intensas palpitaciones en mi cabeza... Creo que he vomitado por algún lugar de la habitación.¿Por qué me dejas así? Primero me elevas alto y alto...para luego dejarme tirada, haciendo que me olvide hasta de mi nombre. Y aún así eres preciosa. Hasta en tu forma de engañar...De matar lentamente.
Yo sigo aquí...Algo se está pudriendo, y aún no logro ver el qué. En realidad no puedo ver nada de lo que tengo delante. Un techo manchado de humedad y vergüenza, con un halógeno colgando de forma penosa.
Me prometes que eres distinta,que no me abandonarás nunca; y cada vez que vienes a mí mis músculos se tensan, y me muerdo el labio; casi alcanzando el clímax...Creces perfecta dentro de mis vasos sanguíneos, asomando tu esencia por mis pupilas...Convirtiéndote en una jodida obsesión. Hasta que me doy cuenta de que yo ya no soy yo; tras haberte dejado entrar...dejo escapar una ahogada exhalación de mi garganta...Mejor que un puto orgasmo...Hazme perder el control.
Uno...dos...tres... segundos es lo que tardaré en evadirme de todo. PEro después...nunca más. Lo juro.
...Nunca más hasta la próxima vez...
lunes, 10 de enero de 2011
Ellas...
Ella. Simplemente fue ella. Fui yo.
Ni siquiera recuerdo cómo empezó todo. Solamente pude sentir. Cómo ella; compañera de tristezas, fue capaz de enseñarme a jugar al escondite entre sábanas de seda. A domar los impulsos más básicos con el tacto de sus manos, y de las mías...convirtiéndolo todo en un baile lento y suave... Escuché su corazón latiendo con fuerza. Y ella sintió como el mío le respondía...mientras la sangre golpeaba con violencia mis venas...Yo la dejé ir más allá. Perdí la ropa y la vergüenza por el camino. Ella...cubierta con su experiencia, rozó mis labios con los suyos; leves y fugaces como mariposas. Las manos de ambas; níveas y trémulas, rozaron confundidas un torbellino de piel nacarada...me estremecí. Ella tembló. Me habló de las estrellas que veía en mis ojos. De la noche enredada en mi cabello,que yacía entre las sábanas mezclándose con el suyo en una espiral de aromas.
Yo confundida...Ella segura de sí misma,destrozó mis muros...Derribó mi turbación y desconcierto, e incineró todo vestigio de pudor...todo lo perdí. Y ya no tuvimos necesidad de cubrirnos, ni de silenciar pensamientos.
Éramos iguales.
Pura horizontalidad, encerrada en piel y labios... Ella me buscó. Yo la dejé encontrarme.
Hasta que nos quedamos dormidas, la una junto a la otra...Con el temor atenazando nuestros cuerpos... por si alguna vez olvidábamos lo mucho que nos necesitábamos.
Hoy te estoy besando más lejos...
Ni siquiera recuerdo cómo empezó todo. Solamente pude sentir. Cómo ella; compañera de tristezas, fue capaz de enseñarme a jugar al escondite entre sábanas de seda. A domar los impulsos más básicos con el tacto de sus manos, y de las mías...convirtiéndolo todo en un baile lento y suave... Escuché su corazón latiendo con fuerza. Y ella sintió como el mío le respondía...mientras la sangre golpeaba con violencia mis venas...Yo la dejé ir más allá. Perdí la ropa y la vergüenza por el camino. Ella...cubierta con su experiencia, rozó mis labios con los suyos; leves y fugaces como mariposas. Las manos de ambas; níveas y trémulas, rozaron confundidas un torbellino de piel nacarada...me estremecí. Ella tembló. Me habló de las estrellas que veía en mis ojos. De la noche enredada en mi cabello,que yacía entre las sábanas mezclándose con el suyo en una espiral de aromas.
Yo confundida...Ella segura de sí misma,destrozó mis muros...Derribó mi turbación y desconcierto, e incineró todo vestigio de pudor...todo lo perdí. Y ya no tuvimos necesidad de cubrirnos, ni de silenciar pensamientos.
Éramos iguales.
Pura horizontalidad, encerrada en piel y labios... Ella me buscó. Yo la dejé encontrarme.
Hasta que nos quedamos dormidas, la una junto a la otra...Con el temor atenazando nuestros cuerpos... por si alguna vez olvidábamos lo mucho que nos necesitábamos.
Hoy te estoy besando más lejos...
martes, 21 de diciembre de 2010
Rosas de papel
Hoy llovió. Llovió como nunca antes había visto llover en mi vida.Y salí...Salí a la calle arrastrando los pies contra el asfalto, y tratando de no pisar las grietas que decoraban el suelo de forma cuadriculada. Salí a la lluvia...como los pequeños caracoles que se deslizan bajo las hojas. Los frágiles y lentos caracoles. Caminé saltando levemente en los charcos, distorsionando los procelosos reflejos que ofrecían. Absorta en el pueril pasatiempo;no advertí una débil presencia interna en una de las húmedas callejas de piedra que penetran el casco antiguo de la ciudad. Me detuve en seco al oir en el lugar la embriagadora melodía vomitada por un violín. Era tocado con pasión y afecto;como si estuviera siendo acariciado por hábiles finas manos nacaradas...No como enloquecedoras cadencias tocadas por toscas manos que se antojan a sí mismas pasionales, no era un compás violento, no era algo brutal ni impactante.Simplemente eran suaves acordes que resbalaban por el húmedo empedrado como las gotas de lluvia;peleando por cual llegaría antes a mis oídos.Suave, fino,melancólico...cristalino. Cuando llegué al origen de aquel sonido, miré fijamente a su portador. Miré con curiosidad; al igual que el infante que intenta comprender las simples incógnitas que se le presentan.Observé al hombre, y él me observó a mí. Una gota de lluvia resbaló por mi nariz.Él sonrió. Una sonrisa blanca y sincera...Tenía la mirada melancólica del artista callejero, el maquillaje blanco y negro;minuciosamente aplicado sobre el rostro. Diáfana mirada triste, rebelándose contra los sediciosos labios curvados en una inocente sonrisa. Busqué un comentario salido de su garganta,pero se mantuvo estático y en silencio.
-Llueve-. le dije señalando el grisáceo y emborronado cielo trabajado a carboncillo.Asintió.
-Es bello..._ Y empezó a mover sus níveas manos en su pequeña bolsa._Nadie tiene en cuenta las cosas bonitas y frágiles...
Y depositó entre las mías una pequeña rosa de papel. Volvió la lluvia a caer violentamente sobre nosotros, borrando la pintura d su rostro. Me cogió de las manos y dimos vueltas lentas y dementes bajo el aguacero...Nada importaba en aquellos momentos.Y así cada día lluvioso...esperábamos y sin mediar palabra todo volvía a empezar; mis manos se cubrían con pintura y rosas de papel, mientras yo lo obsequiaba con besos en la frente.Un día sin más...el artista no volvió.Su violín manchado de sangre fue lo único que quedó en aquel paraje que tantos recuerdos atenazaba entre sus garras. Y aún ahora todas las noches le dedico las lágrimas más amargas... y termino despertándome con docenas de aquellas frágiles rosas enredadas en el cabello...
-Llueve-. le dije señalando el grisáceo y emborronado cielo trabajado a carboncillo.Asintió.
-Es bello..._ Y empezó a mover sus níveas manos en su pequeña bolsa._Nadie tiene en cuenta las cosas bonitas y frágiles...
Y depositó entre las mías una pequeña rosa de papel. Volvió la lluvia a caer violentamente sobre nosotros, borrando la pintura d su rostro. Me cogió de las manos y dimos vueltas lentas y dementes bajo el aguacero...Nada importaba en aquellos momentos.Y así cada día lluvioso...esperábamos y sin mediar palabra todo volvía a empezar; mis manos se cubrían con pintura y rosas de papel, mientras yo lo obsequiaba con besos en la frente.Un día sin más...el artista no volvió.Su violín manchado de sangre fue lo único que quedó en aquel paraje que tantos recuerdos atenazaba entre sus garras. Y aún ahora todas las noches le dedico las lágrimas más amargas... y termino despertándome con docenas de aquellas frágiles rosas enredadas en el cabello...
lunes, 22 de noviembre de 2010
Sinceramente...
Harta. Harta de tanto puto sentimentalismo, tanta lluvia, tantas habitaciones y pasillos, tantas líneas mediocres, tantas risas falsas, tantas pocas ganas de nada, tanta jodida desesperación. En días como hoy las palabras son ceniza en mi boca. Valen menos que nada.En días como hoy sólo siento apego al papel y al carboncillo...Cuando sólo un simple lápiz es capaz de gritar todo lo que una boca calla...Ah, si...lo olvidaba. También odio esa estúpida metáfora del silencio incomprendido. Odio cada cosa que sale de mí. Cada palabra, cada risa, cada suspiro...Odio mi rostro desmaquillado frente a un espejo. Odio al mismo espejo cada vez que me reflejo en él. Odio mis limitaciones, odio mi jodida mediocridad. Odio... tantas cosas...me repugnan tantas cosas y tanta gente... Que tengo miedo de que media vida se me hunda en un charco de rencor y se escape por el desagüe.
Adoro por el contrario la falsedad de mis cien capas de maquillaje. Cien máscaras de vanidad frente a cada trozo de cristal que me devuelva reflejo alguno, mientras miradas perplejas y estúpidas se clavan en mí, y yo contesto con sonrisas falsas. Adoro deshacer los reflejos al pisar los charcos con fuerza en las húmedas calles; cuando recuerdo que aquí nada vale nada, cuando pienso en el enorme esfuerzo que debo hacer para no regurgitar mis nervios y mis depresiones, cuando pienso en el asco que se siente por el resto de la humanidad y el que se guarda a uno mismo...
Hoy es uno de esos días en los que; para ser sincera...Me importa un carajo todo y todos. Uno de esos días en los que me tiendo sobre la cama con los brazos extendidos y miro hacia el techo con la pupila perdida en sueños que nunca soñé...Dejando escapar las horas por entre mis dedos...
Adoro por el contrario la falsedad de mis cien capas de maquillaje. Cien máscaras de vanidad frente a cada trozo de cristal que me devuelva reflejo alguno, mientras miradas perplejas y estúpidas se clavan en mí, y yo contesto con sonrisas falsas. Adoro deshacer los reflejos al pisar los charcos con fuerza en las húmedas calles; cuando recuerdo que aquí nada vale nada, cuando pienso en el enorme esfuerzo que debo hacer para no regurgitar mis nervios y mis depresiones, cuando pienso en el asco que se siente por el resto de la humanidad y el que se guarda a uno mismo...
Hoy es uno de esos días en los que; para ser sincera...Me importa un carajo todo y todos. Uno de esos días en los que me tiendo sobre la cama con los brazos extendidos y miro hacia el techo con la pupila perdida en sueños que nunca soñé...Dejando escapar las horas por entre mis dedos...
domingo, 7 de noviembre de 2010
...Caos
...Tengo miedo. Realmente tengo miedo de que al mirarme a los ojos puedas ver lo que nunca digo. Lo odio; sin embargo, no lo evito.
A veces se encierra en la estancia que hay en su cabeza.Ahí dentro no hay palabras, ni máscaras tras las que pueda esconderse. No existe el cuerpo, y en consecuencia; no hay ropajes que adornen el vacío. Su vacio. A veces se hace un ovillo en medio del frío cuarto y abre puertas y más puertas. A veces se pierde en una infinidad de confusos pasillos y no sabe volver. A veces vuelve, pero en fondo sigue allí...quizás dormida. O deshaciendo el tiempo entre sus manos. Las risas son mudas allí. Grita y grita pero el silencio se mofa en ecos inexsistentes. Puede que sonría, puede que respire, que deje escapar sonido alguno de su boca...Pero,¿quién entiende lo que piensa, lo que sueña, lo que teme? Para qué entonces todo esto...Si podría pintar el mural de su mente en una pared. No necesita nada más que sus manos y sus ojos.Es que la voz no le sirve...Siente que su vacío cada vez se agranda más. Se podría decir que existe, pero viviendo poco. Se podría decir que todo lo que expresa, todo lo que sueña y piensa está en ese cuarto sin luces. QUe tiene un terror desorbitado a la mediocridad,a la confusión de su cabeza, al desorden...Que es imposible levantarse cada amanecer sin pensar en ello. Que piensa continuamente en sus obsesiones, las cuales; con el paso del tiempo, se han tornado enfermizas y preocupantes, convirtiendo su cabeza en un demente círculo vicioso... Sabiendo que al despertar su primer pensamiento estará centrado en torno al espejo...
...Y lo peor...Sabe que estas líneas son completamente incoherentes...
...Por aquellos momentos que resultan ser un caos para la mente...
A veces se encierra en la estancia que hay en su cabeza.Ahí dentro no hay palabras, ni máscaras tras las que pueda esconderse. No existe el cuerpo, y en consecuencia; no hay ropajes que adornen el vacío. Su vacio. A veces se hace un ovillo en medio del frío cuarto y abre puertas y más puertas. A veces se pierde en una infinidad de confusos pasillos y no sabe volver. A veces vuelve, pero en fondo sigue allí...quizás dormida. O deshaciendo el tiempo entre sus manos. Las risas son mudas allí. Grita y grita pero el silencio se mofa en ecos inexsistentes. Puede que sonría, puede que respire, que deje escapar sonido alguno de su boca...Pero,¿quién entiende lo que piensa, lo que sueña, lo que teme? Para qué entonces todo esto...Si podría pintar el mural de su mente en una pared. No necesita nada más que sus manos y sus ojos.Es que la voz no le sirve...Siente que su vacío cada vez se agranda más. Se podría decir que existe, pero viviendo poco. Se podría decir que todo lo que expresa, todo lo que sueña y piensa está en ese cuarto sin luces. QUe tiene un terror desorbitado a la mediocridad,a la confusión de su cabeza, al desorden...Que es imposible levantarse cada amanecer sin pensar en ello. Que piensa continuamente en sus obsesiones, las cuales; con el paso del tiempo, se han tornado enfermizas y preocupantes, convirtiendo su cabeza en un demente círculo vicioso... Sabiendo que al despertar su primer pensamiento estará centrado en torno al espejo...
...Y lo peor...Sabe que estas líneas son completamente incoherentes...
...Por aquellos momentos que resultan ser un caos para la mente...
lunes, 18 de octubre de 2010
...Frío...
... Tiene frío. Lo curioso es que siempre le ha gustado tenerlo. La sensación de helada humedad en los pies descalzos, en las llemas de los dedos...Rozaba los labios contra el cristal perlado de gotas de lluvia, mientras su cabeza daba vueltas y más vueltas. Cerró los ojos y tembló. Su boca suspiró un "Por qué?", que no llegó a hacerse sonoro. Se ahogó y murió. No dio más que hablar que el momento en el que una hoja muere y cae del árbol que la engendró, y sus compañeras desoladas la lloran dejándose mecer por el viento; a sabiendas de que muy pronto serán ellas las siguientes en desvanecerse. Quién sabe si los árboles no dejarían morir también entre gemidos aquella pregunta. "¿Por qué?" ...Y dejan que una gélida garra los despoje de sus vestiduras de vida de un zarpazo. Le gustó pensar en aquello.Imágenes juntas;mezcladas entre sí, confusamente confusas...Palabras cerradas con llave. Hay labios que son sellados con puntos de sutura...Tiene frío.Sólo allí lo tiene. Un cuerpo helado es arrastrado sinuosamente entre heladas aguas mentales. Hay serenidad. Hay silencio. A veces; abre los ojos y piensa "¿Por qué no?"...Pero en cuestión de segundos; vuelve a congelarse...VUelve de nuevo a flotar entre aquellas angustiosas aguas...Y cada vez más profundamente se hunde;casi voluntariamente... Hasta que la pupila inmóvil, se centra en un falso cielo estrellado.
Despierta de nuevo. TIene frío. Y le gusta.
Despierta de nuevo. TIene frío. Y le gusta.
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